jueves, 12 de enero de 2017

2) Camino a Itaca.

Rongo (Kenia) - 18/08/2016 - 491 km.

(English below... As I'm able!!!)

Acabo de entrar en la caseta después de disfrutar de una deliciosa cena iluminados por la luna llena, con mi compañero Alex y nuestro anfitrión James. Una larga charla en la que se habló mucho de nuestros países: Kenia, Grecia y España. Me pregunto dónde estaré la próxima luna llena y con quién. ¿Y las restantes hasta llegar a Ciudad del Cabo?

Tan sólo hace una semana que comencé mi viaje en bici. Tiempo suficiente para despojarme de mi traje de turista y convertirme en un viajero. Ahora veo Kenia con otros ojos. Unos ojos muy distintos de los que observaban los animales del Masai Mara o las montañas del Monte Kenia.

Ahora veo Kenia.

Comencé a pedalear el 10 de agosto.  Comencé con miedo. Para empezar, me tocaba participar en ese juego de la Play Station que es el trafico de Nairobi, llevando una bicicleta cargada con 20 kilos y una única vida. El rodeo que di para evitar las grandes avenidas caóticas me llevó por barrios bastantes desfavorecidos de la ciudad. Tenía que elegir bien dónde parar a preguntar, a qué personas acercarme con la vulnerabilidad del que no sabe por dónde anda. Aún así, las veces que pregunté, la gente fue muy amable.

Mi único problema era mi estómago. El día antes de salir de Nairobi quise comenzar mi adaptación al país así que comí y bebí en puestos de la calle. Aún hoy mi estómago se queja, pero cada vez menos. Este proceso de adaptación gástrica es esencial si quieres andar en bici por una región nueva. No vas a tener más opciones que la comida y bebida local, así que cuanto antes comiences, antes te adaptas.

El 12 de agosto entré en el Parque Nacional Hell's Gate, un lugar encantador en el que puedes pedalear cruzàndote con cebras, impalas, gacelas, jirafas... Impresiona encontrarse con un rebaño de búfalos cuando se va en bici.


Dos días después partí desde el Lago Naivasha (2000m de altitud) para seguir mi camino hacia un pueblo llamado Narok . En Google Maps se veía como carretera secundaria que atajaba, así que por allí me fui. Al rato pregunté a un grupo de conductores por dónde tenía que tomar y me dijeron que lo que quería hacer era muy duro y peligroso para hacerlo solo, así que, con pena, di la vuelta para llegar a Narok por la carretera principal. Al poco rato me crucé con Alex, un cicloviajero griego que viene pedaleando desde El Cairo hace cuatro meses!!! Su intención es también llegar a Ciudad del Cabo. Le cuento lo que me dijeron los conductores pero se nota que Alex ya viene con el ímpetu del viajero, así que no se achica y me anima a intentarlo juntos. Yo desconfío. El tiene 28 años y media África a sus espaldas. Yo tengo 45, condropatía en ambas rodillas y unos pocos días de entrenamiento. Le advierto que no creo que le pueda seguir, pero Alex insiste en que no me preocupe y que lo intentemos. Tengo claro que la ruta será dura, pero recuerdo el poema de Ítaca y me digo: "No quiero conocer Narok, sino el camino para llegar hasta allí". Así que acepto e iniciamos el camino juntos.


Tras algunas horas disfrutando de un paisaje verde frondoso, totalmente opuesto a la idea tradicional de África, la carretera se vuelve terrible: arena, piedras y socavones, con una enorme inclinación. Cubiertos de tierra y bañados en sudor nos toca empujar largas horas, hasta que un camión para a nuestro lado y su chófer se ofrece a llevarnos. Menos mal!! El conductor sabía que aun nos quedaba una barbaridad para alcanzar los 2800m de altitud en donde terminaba la subida. Me alegra saber que hay gente tan buena en este mundo!!! Según vamos subiendo, las suaves colinas van cogiendo un verdor más intenso. Parece que estamos en Suiza!!

Al llegar a la cumbre el camión nos deja pues va a tomar otra dirección. Ya está casi anocheciendo pero encontramos un pueblo pequeñito con un alojamiento absolutamente básico. No tenemos ganas de poner las casetas por el cansancio y el frío que ya comienza, así que negociamos en el alojamiento -rodeados de medio pueblo pues dos blancos pidiendo alojamiento en ese pueblo es toda una atracción- y tras conseguir un buen precio, preparamos algo de cenar y descansamos nuestros doloridos cuerpos.


Al día siguiente seguimos nuestro camino. Alex se nota que tiene una enorme  experiencia en África. Me dejo llevar por él en los pequeños locales donde se puede comer por un euro, en los puestos callejeros donde un huevo duro vale 20 céntimos de euro, en el contacto con la gente, etc. Es un privilegio comenzar mi viaje aprendiendo de su experiencia.  Es una persona valiente que sin experiencia cicloturista previa, se compró una bici y se plantó en El Cairo con la intención de llegar a Ciudad del Cabo!!!!

Poco antes de anochecer acudimos a una casa para pedirle si podíamos poner nuestras casetas y pasar la noche. No solo nos lo permitieron sino que nuestro anfitrión compartió con nosotros varias horas de interesante charla. ¡Qué gente tan encantadora y solidaria!!!!! A la mañana siguiente eramos la atracción de los niños del lugar.


Hoy nos ha pasado algo parecido y estamos encantados con nuestro anfitrión James

Tras una semana pedaleando por Kenia, me siento cómodo y confiado con la gente. La mayoría nos saludan al pasar y vienen a hablar con nosotros cuando paramos. Tienen curiosidad del mzungu (blanco en swahili) . Algunos niños nos tienen miedo y cuando les decimos "Jambo" (¿Cómo estás? en swahili), respiran aliviados.

Hasta ahora voy disfrutando del camino y tengo buenas sensaciones sobre lo que está por venir.


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2) Way to Ithaca.

Rongo (Kenya) - 18/08/2016 - 491 km.

I have just came into the tent after enjoying a delicious dinner illuminated by the full moon, with my partner Alex and our host James. A long chat in which there was much talk about our countries: Kenya, Greece and Spain. I wonder where and with whom I'll be next full moon and the rest until I reach Cape Town?

Just a week ago I started my bicycle journey. Enough time to take out my tourist suit and become a traveller. Now I see Kenya with different eyes from those that watched the animals at the Masai Mara or the scenery of Mount Kenya.

Now I see Kenya.

I started cycling on August 10th, I started with fear. Just at the beginning I had to participate in the Play Station's game, that is the Nairobi's traffic, riding a bicycle loaded with 20 kilos and only one life was not very encouragement. The detour that I did to avoid the main chaotic avenues took me through quite disadvantaged neighbourhoods. I had to choose well where to stop to ask, to which people approach knowing that I was an easy and worthy target. Even so, every time I stopped and asked, the people were very kind and helpful.

My only problem was my stomach. The day before leaving Nairobi I wanted to start my adaptation to the country so I ate and drank in street stalls. Even today my stomach complains, but it´s getting better. This process of gastric adaptation is essential if you want to ride a bicycle through a new region. You will not have more options than local food and drink, so the sooner you get used to it, the sooner you are able to go further.

On August 12th, I got in Hell's Gate National Park, a lovely place where you can ride surrounded by zebras, impalas, gazelles, giraffes ... It's a little bit frightening to come across a herd of buffalo when going by bicycle but thankfully they are used to people…. At least they told me that when I paid the entrance fee!!



After spending one night in the Park, I left towards the nearby Lake Naivasha (2000 m altitude). At the following day I set off towards a town called Narok. In Google Maps it I saw what seemed an easy shortcut by a secondary road, so I chose that option. After a while I found a group of drivers and asked them where the road was. They answer me that what I wanted to do was very tough and dangerous to do it alone, so regretfully I turned back to get to Narok by the main road. After a while I came across Alex, a Greek cyclist who has been pedalling from Cairo for four months!!! His intention is also to reach Cape Town. I told him what the drivers said but  Alex already came with the strength of a big traveller, so he encouraged me to try it together. Nevertheless, I distrust. He is 28 years old and has half year of experience pedalling through Africa. I am 45, I have chondropathy in both knees and only a few days of training. I warned him that I did not think I was going to be able to follow him but Alex insisted that I shouldn’t worry. I know that the route will be tough, but I remember the Ithaka's Poem and I said to myself: "I do not want to know Narok, but the way to get there". So I accepted and we started the way together.


After enjoying a few hours of a lush green landscape totally opposite to the idea that I had about ​​Africa,  the road became dreadful with sand, stones and bumps and with a very steep slope. Covered with dust and sweat we had to push long hours our bicycles, until a truck stop next to us and the driver offerd to lift us!!!  He knew that we still had an awful part in front of us to reach the 2800m altitude where finished the climb. I'm glad to know that there are such good people in this world !!! As we drove up, the gentle hills are changing to a more intense green. It seems that we were in Northern Europe !!

When we reached the summit, the truck left us because it was going to take another direction. It was almost sunset but we found a tiny town with an absolutely basic accommodation. We did not want to put the tent because we were tired and the cold was getting strong, so we negotiate in the accommodation -surrounded by half town because two whites asking for accommodation in that town is quite an attraction- and after getting a good price, we prepare something to have dinner and rest our aching bodies.


The following morning we continued our way. Alex is a guy with a huge experience in Africa. I learn from him to get into small eateries where you can eat for one euro, in street stalls where a boiled egg cost 20 cents, in contact with people, etc. It is a privilege to begin my journey learning from his experience. He is a brave person that without previous cyclist experience, bought a bicycle and flew to Cairo with the intention to reach Cape Town !!!!

Shortly before nightfall we went to a house to ask if we could put our tents and spend the night. They not only allowed it but our host shared with us several hours of interesting chat. What people so nice, hospitable and friendly!!!!! The next morning we were the entertainment for local children.


Today, August 18th, something similar has happened to us and we are delighted with our host James

After a week cycling through Kenya , I feel comfortable and confident with people. Most greet us and come to talk to us when we stopped . They have curiosity for the mzungus (whites). Some children are afraid of us but when we say "jambo " ( How are you ?  in Swahili) , they breathe with relief .

So far I am enjoying the journey and I have good feelings about what is to come.

3 comentarios:

  1. César....porqué vas siempre tan "elegante" con camisa de manga larga.?????

    Estamos viendo el blog con Papa y María.

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    Respuestas
    1. En las fotos no se ve lo sucia que está nuestra ropa! Algunos días damos pena!!! Jajaja
      La camisa es por los mosquitos. A mi me suelen acribillar y además está el tema de mis alergias. Si encima juntas todo eso con malaria... mejor usar camisa jaja!!
      Ya me picó una abeja en la oreja. Parecía medio Dumbo. Ya te enseñaré una foto con una oreja normal y la otra XXL y rojísima!!! Ya se están equiparando jaja!!

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  2. Ajajja cuidado con los mosquitos y los leones

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